Saltar al contenido principal
Nidar
Bienestar8 de mayo de 2026· 8 min de lectura

Salud bucodental en el embarazo: por qué importa más de lo que imaginas

Las hormonas del embarazo hacen que las encías sangren más y que la boca sea más vulnerable. Y hay evidencia de que la enfermedad periodontal tiene consecuencias más allá de los dientes.

Salud bucodental en el embarazo: por qué importa más de lo que imaginas

Las encías que sangran al cepillarte son uno de los signos del embarazo que menos atención reciben. Se mencionan en la lista de "cambios normales", se normalizan y se olvidan. El problema es que ese sangrado no es solo una molestia menor: es la señal de que el tejido gingival está inflamado, y la inflamación no tratada puede avanzar hasta afectar al hueso que sujeta los dientes.

Pero la razón de mayor peso para cuidar la salud bucodental durante el embarazo va más allá del estado de tus dientes.

Qué le pasa a las encías en el embarazo

El aumento de progesterona y estrógeno durante el embarazo tiene efectos directos sobre el tejido gingival. Ambas hormonas favorecen la vasodilatación y aumentan la respuesta inflamatoria local ante la placa bacteriana. El resultado es la gingivitis del embarazo: encías enrojecidas, hinchadas y que sangran con facilidad al cepillarse o al masticar.

Se estima que entre el 60 y el 75 % de las embarazadas desarrollan algún grado de gingivitis a lo largo de la gestación. Suele empezar a manifestarse en el primer trimestre, alcanza su pico entre el segundo y el tercer trimestre y, en la mayoría de los casos, mejora después del parto cuando los niveles hormonales se normalizan.

La gingivitis es reversible. La periodontitis —la inflamación que ya ha afectado al tejido de soporte del diente, incluyendo el hueso alveolar— no lo es completamente. Si la gingivitis no se trata, puede evolucionar.

El vínculo con el parto prematuro

La evidencia más relevante sobre salud bucodental y embarazo tiene que ver con el parto prematuro. Varios estudios de cohortes y metaanálisis publicados en los últimos quince años han encontrado asociación entre enfermedad periodontal y mayor riesgo de parto pretérmino y bajo peso al nacer. La hipótesis es que las bacterias periodontales pueden alcanzar el torrente sanguíneo y, desde ahí, alcanzar la placenta y el líquido amniótico, donde desencadenarían una respuesta inflamatoria.

La evidencia no es de nivel A —los ensayos aleatorizados no han demostrado de forma concluyente que tratar la periodontitis durante el embarazo reduzca el riesgo de parto prematuro— pero sí es suficiente para que organismos como la OMS y la Sociedad Española de Periodoncia incluyan la revisión dental en el seguimiento prenatal recomendado.

Dicho de otra manera: no se puede afirmar que tratar las encías evite el parto prematuro, pero sí que hay razones serias para no ignorar la salud bucodental durante el embarazo.

El mito del calcio y los dientes

"El bebé te roba el calcio de los dientes". Es uno de los mitos más persistentes sobre el embarazo, y es falso.

Los dientes no ceden calcio al organismo durante el embarazo. Son estructuras mineralizadas que no funcionan como reservorio de calcio para el feto. Si el aporte dietético de calcio es insuficiente durante el embarazo, el organismo lo obtiene de los huesos —principalmente de la columna vertebral y los huesos largos—, no de los dientes.

Lo que sí puede dañar el esmalte dental durante el embarazo son los vómitos frecuentes. El ácido gástrico erosiona el esmalte, especialmente en la cara posterior de los dientes superiores. Si tienes náuseas con vómitos frecuentes, enjuágate con agua o con una solución de agua y bicarbonato después de vomitar, y espera al menos 30 minutos antes de cepillarte para no extender el ácido por el esmalte.

Ir al dentista durante el embarazo: sí, es seguro

El segundo trimestre es el momento ideal para hacer una revisión dental y, si es necesario, una limpieza o un tratamiento. El primer trimestre es el período de mayor sensibilidad para el desarrollo fetal y, aunque los tratamientos de urgencia son seguros en cualquier momento, los tratamientos electivos se prefieren posponer a partir de la semana 14. En el tercer trimestre, estar recostada en el sillón durante tiempo prolongado puede ser incómodo y puede comprimir la vena cava.

Sobre los miedos más comunes:

La anestesia local es segura durante el embarazo. Los anestésicos locales usados habitualmente en odontología —principalmente articaína y lidocaína— no atraviesan la barrera placentaria en cantidades relevantes y no tienen efectos teratogénicos demostrados. Dile siempre a tu dentista que estás embarazada para que pueda elegir el anestésico y el vasoconstrictor adecuados.

Las radiografías dentales con protección abdominal son seguras. La dosis de radiación de una radiografía dental convencional es muy baja, y el delantal plomado que cubre el abdomen reduce la exposición fetal a niveles mínimos. Si el diagnóstico lo requiere, no hay razón para rechazarlas.

Cuándo no esperar al segundo trimestre

Hay situaciones en las que no tiene sentido aplazar la visita al dentista:

  • Dolor agudo o infección dental. Un absceso no tratado durante el embarazo puede tener consecuencias sistémicas. El tratamiento —incluyendo antibioterapia— es preferible a dejar evolucionar la infección.
  • Encías con sangrado abundante o dolor intenso.
  • Cualquier lesión en la mucosa oral que no cura en dos semanas.

El embarazo no es contraindicación para el tratamiento dental urgente. Es contraindicación para aplazarlo.

Higiene oral durante el embarazo

La base sigue siendo la misma que fuera del embarazo, pero con más cuidado:

Cepillo de dientes de cerdas suaves o extra-suaves para no agravar la inflamación gingival. Cepillado durante dos minutos, dos veces al día como mínimo. Hilo dental o cepillos interdentales a diario: la placa entre los dientes es la que más contribuye a la gingivitis. Pasta fluorada con una concentración mínima de 1.450 ppm: el flúor protege el esmalte y no está contraindicado durante el embarazo.

Si las náuseas te dificultan el cepillado —es más frecuente de lo que parece, especialmente en el primer trimestre—, prueba con una pasta de sabor neutro o sin sabor y cepíllate al menos antes de dormir.

Lo que dice la matrona
Muchas mujeres no incluyen la revisión dental en el seguimiento del embarazo porque nadie se lo dice explícitamente. La matrona o la ginecóloga te hablan de la analítica, la ecografía y la dieta, pero el dentista queda fuera del mapa. Si no te lo han mencionado, te lo menciono yo: pide cita para una revisión en el segundo trimestre. No es un extra, es parte del seguimiento prenatal.

La salud bucodental durante el embarazo no es vanidad ni prevención menor. Es un componente del cuidado prenatal que tiene impacto documentado sobre el bienestar de la madre y, posiblemente, sobre los resultados del parto.

Sobre la autora
Equipo Nidar
Redacción Nidar

Redacción especializada en salud materno-infantil, revisada por matronas colegiadas.

Descarga gratis ✻

Lista completa de la canastilla.

Las 47 cosas que necesitas (y las 23 que te quieren vender pero no). PDF imprimible, organizado por habitación. Suscríbete y te llega al instante.

✻ Sin spam✻ Una carta al mes✻ Cancela cuando quieras
Gratis · PDF · 12 páginas