Semana 31
Pesa más de un kilo y medio. El crecimiento se acelera.
Tu bebé en la semana 31
Tu bebé pesa ya cerca de 1,5 kilogramos y mide alrededor de 41 centímetros. Pero lo más significativo de esta semana no es el tamaño: son los pulmones. Están entrando en una fase de maduración que los preparará para el momento en que tengan que respirar aire de verdad.
Lo que hace tu bebé esta semana es practicar. Inhala y exhala líquido amniótico de forma rítmica, ejercitando los músculos respiratorios y estimulando el desarrollo del tejido pulmonar. Es un ensayo biológico sin precedentes: entrenar para una función que nunca has necesitado. Los pulmones son el último órgano en madurar plenamente, y lo hacen produciendo surfactante, una sustancia que recubre los sacos aéreos y les impide colapsarse con cada espiración. A las 31 semanas, la producción de surfactante está en marcha, aunque no completada.
El sistema nervioso también madura a marchas forzadas: los nervios se están recubriendo de mielina, una vaina protectora que acelera la transmisión de señales. Esto mejora la coordinación de los movimientos —y probablemente explica por qué las patadas de esta semana son más precisas y contundentes que hace un mes.
Tu cuerpo
La presión en el periné y en el suelo pélvico es cada vez más notable. El peso del útero cae hacia abajo, y si tienes disfunción del suelo pélvico —que muchas mujeres tienen sin saberlo—, esta semana puede ser cuando empieces a notarlo: pérdidas pequeñas al reír o al estornudar, presión en la zona vaginal, sensación de pesadez. Hablar de esto con tu matrona no es una queja menor: es información clínica relevante.
Las hemorroides también son compañeras frecuentes del tercer trimestre. El aumento de la presión venosa en la zona pélvica y el estreñimiento —otro clásico— pueden inflamar las venas del recto. Beber agua abundante, comer fibra, no forzar en el baño y consultar si el malestar es intenso son los pasos más útiles. Hay cremas seguras en el embarazo que pueden aliviar.
Si no has empezado ya con los ejercicios de suelo pélvico, la semana 31 es un buen momento. Los ejercicios de Kegel —contraer y relajar los músculos del suelo pélvico— mejoran la circulación en la zona, preparan los tejidos para el parto y reducen el riesgo de incontinencia posparto. Pero ojo: si ya tienes síntomas de suelo pélvico, consulta antes con una fisioterapeuta especializada. En algunos casos, el problema es de hipertonía (exceso de tensión), y los Kegel pueden empeorar la situación.
Qué puedes hacer esta semana
Estás a menos de diez semanas del final. Eso es simultáneamente cercano y lejano. Esta semana, el foco puede estar en preparar tu cuerpo y tu mente para el parto —no desde el miedo, sino desde el conocimiento.
- Habla con tu matrona sobre el estado de tu suelo pélvico
- Practica la respiración consciente: te será útil durante el parto
- Asiste al curso de preparación al parto si ya te has apuntado
- Revisa el plan de parto y añade tus preferencias sobre manejo del dolor
- Gestiona el estreñimiento: más agua, más fibra, menos azúcar refinado
- Descansa con las piernas elevadas si tienes hinchazón en pies y tobillos
Unos pulmones que practican respirar. Hay algo profundamente esperanzador en prepararse para algo que aún no ha llegado.
Lo que viene
La semana 32 es un hito importante: la mayoría de los bebés ya están en presentación cefálica y el peso supera el kilogramo y medio. En muchos centros, esta semana coincide con la última ecografía de control de la gestación, que evalúa crecimiento, líquido amniótico y bienestar fetal.